
A veces nos dejamos ganar por un bajo pensamiento que nos impone la sociedad: La mujer es completamente diferente al hombre. No podemos negar cierto grado de veracidad en estas palabras, pero debemos alegar que la diferencia de mujer y hombre no está en su SER. Veamos los conceptos de feminidad y masculinidad de una manera sincera y tratando de ser fieles a la realidad.
Algunas cosas que nos son pertinentes antes de continuar:
Los seres humanos son seres sociales. La explicación es la necesidad de una compañía adecuada para dialogar, evolucionar, etc. Podemos percibir esto en un modelo de sociedad cercano a casi todos: Familia.
La sociedad forma un conjunto de creencias en base a sus interacciones, y estas creencias las vuelven una serie de hábitos o tradiciones. A todo lo que estas creencias, hábitos y tradiciones llegan a construir (incluye utensilios, vestimenta y demás) lo llamamos: Cultura.
La cultura influye en la educación de las personas y esta educación es precisamente la que forma el pensamiento del ser humano en desarrollo. Al interactuar entre seres humanos educados por la cultura se obtienen una serie de conclusiones o postulados a los que todos terminan diciendo “amén”.
La cultura machista enseñando a ser femenina.

Podemos notar en la historia del ser humano una tendencia a subirle el ego al hombre (macho, varón, ser masculino), pero no ha sido afectado simplemente en su “superioridad” como poderío, sino en fuerza, violencia, y otras actitudes que hacen del hombre un “macho ideal”. Todas estas creencias bien podrían compararse con los comportamientos de los animales. Un ejemplo que me encanta es el del León:
1. La leona casa y el león descansa.
2. El león defiende la manada de otros leones. (macho alfa)
Estos dos sencillos puntos nos muestran las similitudes respecto al machismo que tienen los animales con el hombre.
Así se crea una sociedad que condiciona al hombre a ser un “macho ideal”, pero también pone parámetros a la “mujer ideal”. Y aquí es cuando nace la distinción entre lo masculino y lo femenino.
Resultados de la cultura machista como maestra de la feminidad.
Tal vez puedas mejorar esta lista, pero simplemente por dar un ejemplo, veremos de lo que hablo:

Empieza con: “Una mujer debe ser…”
1. Hacendosa.
2. Recatada.
3. Delicada.
4. Frágil.
5. Paciente.
6. Amorosa.
7. Detallista.
Entre otros. ¡Pero! Además, debe usar:
1. Falda.
2. Cabello largo.
3. Aretes, collares, y demás accesorios.
4. Colores pastel, en especial: ROSA, ROSADO, PINK.
5. Maquillaje.
6. Bolsa o Bolso colgado en el hombro.
7. Sandalias.
8. Tacón.
Y sus herramientas favoritas del hogar deben ser:
1. Escoba.
2. Trapeador.
3. Desinfectante.
4. Ollas.
5. Nevera.
6. Lavadora.
¿Por qué te sientes identificado con esta interpretación de mujer?

La cuestión es que desde el inicio la mujer representaba una propiedad del hombre para poder procrear y tener quién cuide de él. Por ahí escuché a una feminista que decía: “Todos esos sabios del pasado eran quienes eran porque la mujer les ahorraba su trabajo en el hogar” Algo exagerada, pero con cierto porcentaje de razón al observar a la mujer como la famosa “robotina” de “The Jetsons”
Y precisamente la lista anterior y el SER de la mujer como una ama de llaves y un útero es lo que ahora se entiende como “ser femenina”, y todo gracias a la cultura machista.

Cambiando el modelo. Realmente ¿qué es “Ser femenina”?:
Como vimos, el género femenino o masculino es un valor de la sociedad. Pero ahora es cuando nos desligamos de eso y tratamos de entender a ciencia cierta ¿Qué es feminidad?
Feminidad sencillamente es lo que hace a la mujer biológica diferenciarse del hombre biológico. Los comportamientos de mujer u hombre, son estereotipos dados por la sociedad. En pocas palabras, el cuerpo, las reacciones que las hormonas del hombre o mujer provocan son las que los hacen “diferentes” y que determinan “masculino o femenino”.
Entonces: ¿Es la mujer diferente al hombre?

En su parte física y las consecuencias mentales que pueda traer, SI ES DIFERENTE. Pero en su esencia como SER, la mujer tiene las mismas capacidades del hombre. De manera que, siendo un ser humano igual que el hombre; la mujer es inteligente, sensible, viva y claro: ACTIVA. La mujer tiene –como humana que es- una función sobre el planeta semejante a la del hombre. Dentro de la especie humana, tiene los órganos reproductores necesarios para engendrar a otro ser humano (tanto xx como xy) y el hombre tiene la capacidad de dar la semilla que determinará el sexo con el que el próximo ser humano será dado a luz por la mujer.
Carlos Cuervo.
